martes, enero 24, 2006

ENTRETENIMIENTO/ Chicha, bohemia y pola en el Chorro de Quevedo

De domingo a domingo, el corazón de la Candelaria abre sus puertas a las corbatas, a las mochilas, a las faldas y a los bluyines.

Llega la tarde con su dosis de euforia y aquellas nubes que antes del almuerzo presagiaban lluvia se dispersan como si les fastidiara la noche. Bogotá se oscurece y aunque “parece que va a llover”, no llueve.



2 comentarios:

Tamayo dijo...

Me le quito es sombrero por esta excelente crónica

wintermute dijo...

Que mugre es el Chorro! antro de hippies mechudos, cochinos y marihuaneros..